En una maleta de 23 kg se encuentra lo único que necesito para comenzar una nueva vida, pero aún le sobra espacio y dos kilos más para llegar al límite establecido por la aerolínea. No llevo recuerdos ni besos, no empaqué lagrímas ni personas. Me desnudé completamente al vaciar mi vida pero no para llevarla conmigo, sino para abandonarla. 22 años de experiencias se quedaron en Venezuela. Y aunque todo lo que ha tocado mi alma me ayudó a crecer, debes soltar una rama para tomar otra. No sabía cómo construir una meta o cumplir un sueño porque jamás logré proponerme cumplir alguno que estuviera realmente dictado por mi corazón. A mis 21 años la vida me golpeó para recordarme que todo lo que había logrado no era para mí y nada de lo que buscaba alcanzar eran mis objetivos. Me tomó un año entero saber lo que realmente quería y al abrir los ojos estaba aquí, escribiendo sobre cómo un día como hoy decidí comenzar a vivir y es que he aprendido que la vida no comienza cuando abres los...
Trying to be an animal inside human world.