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Mostrando entradas de junio, 2015

Maldad.

Nunca he cometido un acto de maldad con el estado consciente de que es un acto de maldad. Mis actos negativos siempre parten de un impulso ante lo que creo que me hará feliz, y como siempre en una situación activada por el impulso, las consecuencias no se piensan, y son esas consecuencias las que terminan por hacerle daño a alguien. Pero probablemente nunca me verás planificando una venganza o una mala acción.   Hay quienes piensan que un acto de maldad es un simple acto de maldad, que sea consciente o no, simplemente el daño se causa, es cierto. Pero cuando eres consciente de un acto de maldad creas el daño, puedes evitarlo, puedes ser el dueño de la decisión de hacer mal o no. Es decir, el mal no estaba y tú decidiste crearlo. Donde nace una fuente de maldad nacen otros males y quizás esta sea de las acciones que más pasamos desapercibidas porque ya estamos mentalizados de que el mundo es cuna y criadero de maldad, pero debemos algún día despertarnos y comenzar a analizar de ...

Libertad.

La libertad en todos los sentidos, en todos los roles. En la individualidad que se posee y que no se debe perder al momento de relacionarse; la libertad de perderse y de reinventarse, de salir de la zona de confort. La libertad de cansarse en una conversación, de simplemente poder estar de mal humor, de no tolerar, de dar un punto de vista. La libertad de no seguir el "tienes que" de la vida, los patrones de cómo se debe vivir y a quién se debe seguir. Que simplemente se pueda construir un estilo de vida como mejor nos parezca y que si quizás eso no concuerde con los de los demás no importe, porque es lo que nos hace feliz. Y es que, ¿quién nos creemos para juzgar a otros? Si tan sólo se tuviera la verdad objetiva acerca de cómo consiste la vida, entendería, pero en realidad lo que conocemos es lo que seguimos, y cuando alguien se aleja de esos patrones sociales entonces comienzan las críticas. Parece que se nos dificulta comprender que otros piensan distinto, que hay qu...

No es otro poema.

Que sé cuando quieres decir algo, pero simplemente te callas, me abrazas fuerte, a veces suspiras, o a veces sólo te acercas tanto, como  buscando  que  estemos tan conectados que mi mente pueda escuchar tu silencio. Porque aunque podemos hablar sin parar de cualquier estupidez, cuando llega la noche, cuando no existe nadie más, nos miramos, me tocas el rostro y todo se apaga. Siempre termino diciendo una de mis cosas, porque me cuesta llevar tanto sentimiento dentro, a veces sólo puedo morderte, porque hay cosas que necesitan de tanta fuerza para decirlas, que el valor no me alcanza: entre verte, tenerte y sentirte, se me derrite el alma. Te odio por eso.   Que no sabes lo que causas cuando me levantas el cabello y besas justo donde mis nervios comienzan, no sabes todo lo que necesito para sostener los gemidos, que me cuesta mirarte a la cara cuando me hundes, porque sé que vas a encontrarme indefensa, enamorada y entregada. A veces simplemente creo que tu cuerpo...

No me definas la vida.

Me niego a pensar que la vida sólo trata de trabajo excesivo, de estudios, de un diploma, de la casa, el esposo y los hijos, del seguro, el carro, el mercado. Me niego a pensar que deba dejar un buen momento porque tengo "responsabilidades", porque sino no seré alguien en la vida. ¿Dónde está mi responsabilidad de ser feliz? ¿Dónde está el perderme y encontrarme, el definirme y luego reinventarme?   ¿Cuándo entonces podré vivir?: ¿Cuando culmine mis estudios y comience un trabajo?, ¿cuando "tengas lo suficiente"?   Pero si ahorita tengo lo suficiente, tengo la energía, la voluntad,  no tengo el miedo, tengo la valentía, me tengo sólo a mí. Tengo sed de experiencias y a veces sólo tengo la satisfacción de que viviendo ese momento en específico, podré obtener más felicidad, podré obtener más, porque mi cuerpo y mente me lo piden. ¿No es eso lo que debería contar en la vida? ¿De que me va a servir el dinero y el diploma con la vida vieja y los arrepentimientos?  ...

¿Existen quienes quieren más?

En una relación parece que siempre debe existir el que quiere más o de alguna forma existen diversos factores que hacen parecer a uno de los involucrados más enamorado. ¿Es esto posible? De ser así, respóndeme algo: ¿cómo puedes medir el cariño?  No, no se puede, no existen lineamentos para definir el amor, porque no todos sienten de la misma forma. Entonces no, no existe quien quiere más, lo que sucede es que al igual que el sentimiento,  la atención  se convierte en un nivel individual:   hay quienes dedican más atención y energía a las relaciones sentimentales que otros.  Para algunos la situación sentimental pasa a ser parte del centro de la vida personal, mientras que para otros se convierte en una relación social más; simplemente factores de intereses. Quienes mantienen una identidad más sentimental y el romanticismo se les hace más fácil posiblemente son a los que una relación pueden enfocarle mayor energía, ya sea en demostrar sus emociones, c...

Ámate antes de amar.

Walter Riso, de él, así como de otros mentores, he aprendido lo importante que es amarnos, no sólo como actitud personal, sino también relacional. No es sino cuando comenzamos a comprender lo que sucede en el universo de nosotros, cuando entendemos el por qué de tantas relaciones fallidas o esos malos hábitos actitudinales que solemos repetir a lo largo de las mismas.  Desde poesías antiguas, grandes autores y sus novelas, películas e infinidades de canciones nos han enseñado un mal concepto de amar, un concepto que, desde el punto de vista psicológico, no es sano. Confundimos el " amor real " con aquellas acciones donde nos ocupamos más del aprecio del otro que el de nosotros mismos, donde el que ejerza más sacrificios que el otro o entregue más de si mismo es el que ama más. Y cuando no recibimos lo mismo que entregamos, terminamos por creer que no nos aman lo suficiente.   Una "necesidad" refleja una falta de, por lo tanto, el << necesitar >> de...

Minúscula.

Tengo la disyuntiva de cómo puede existir la gran posibilidad de ser con dolor. Como si sintieras culpabilidad de ser quien eres, no porque estés en desacuerdo contigo, porque te encuentras allí, tan cómoda en tu piel, pero cuando se trata de relacionarte simplemente comienzas a cuestionar hasta tu forma de querer.  " No ,..." - dicen algunos - "... no te disculpes jamás por ser tu misma ."  Pero he aquí la incertidumbre que les comparto: para ser quien soy debo disculparme. Siento la necesidad de disculparme cada minuto, con cada persona que ha pasado por este mar y ha naufragado más de lo necesario. Me observo cuidadosamente en el dos mil nueve, me detallo en el dos mil once y me torturo con el dos mil catorce. No me encuentro siendo yo misma sin herirme. Y cuando por fin me siento en el equilibrio total, suceden situaciones que me hacen pensar que debo ser otra. Me desperté una mañana y comencé a sentir que la vida que profesaba realmente no era mía, que...

Tengo el corazón en una isla.

Que quisiera estar allí, para prepararte la cena y no tengas que quejarte de que debes hacerla. Pasar la tarde contigo mientras cambias los canales, aunque termines dejando friends por complacerme. Que no sé si hoy tus ojos amanecieron más verdes y si tu pelo hoy lo llevas suelto o guardado. Que no sé si hoy despertaste hacia tu "ávila" o  hacia la playa. Que quiero verte desde la cama apagar la luz y pedirte que no te duermas todavía. Esperarte para hacer el nudito en el que nos convertimos para poder quedarnos realmente dormidos. Porque extraño estar duchándome y que llegues de la nada y que entre los gemidos nos caguemos de la risa  porque el agua nos cae en la cara. Quedarnos todo el día en la cama sin hacer nada mientras me cuentas las anécdotas de infancia. Porque me encanta cuando prestas atención  mientras hablo de mis libros Hacer de tus serpientes trenzas ver cómo te preocupas cuando estoy enferma. Que me dibujes ...

Frustraciones.

Despiertas y la vida que vives resulta hacerte sentir que es no es la tuya, observas lo que dices acerca de ti y parece que esa identidad sólo estaba en modo automático, porque realmente no te sientes esa persona.  Nada de lo que te rodea parece ser interesante para ti, no comprendes cómo llegaste a ese punto, porque todo es tan inesperado, intentas recordar algunas situaciones donde parecía que podría dirigirte hasta allí pero realmente no puedes decir qué ha sucedido. Estás viviendo una vida que, por los momentos no te satisface.  Sientes que quisieras quitarte el cerebro y dejarlo guardado y salir a a vivir otro ambiente, otra vida. Sientes que simplemente te cansaste de pensar, planificar, controlar, medir, estudiar, investigar, sólo quisieras estar nadando profundidades en otro espacio que no es este.  Quieres terminar con todo, escapar. ¿Qué me sucede? Por qué puedo observarme idéntica pero sentirme que no soy más parte de eso. Porque una simple frase puede h...

STOP a la esclavitud en una relación.

He llegado a la conclusión de que los esfuerzos, autosacrificios y demás costumbres llevadas a cabo en las relaciones sociales o sentimentales, no hacen más que cumplir su tan adorada cita: pensar en la felicidad del otro antes de pensar en la propia . Nos convertimos en esclavos capaces de satisfacer cualquier deseo del amado, incluso aquellos que no ha pedido, sólo por recibir un gesto de aprobación, como los perros entrenados esperando el "good boy " y la galletita al final de la maniobra. Absurdamente nos privamos de cualquier deseo, olvidamos hacer cosas que individualmente queremos hacer para pasar a sólo hacer actividades que el otro desea. Comenzamos a descuidarnos y a perder la autovaloración, esa actitud a veces lleva a no parar de hablar de todas nuestras cualidades y de la perdida total que tendrá el otro al no tenernos. Porque necesitamos que hagan el trabajo que no hacemos por nosotros mismos, porque cuando no nos amamos puede que veamos las fortalezas que p...

De cómo aprendí a querer.

Gracias viajero, por hacerme conocer esta Scarlett. El querer es entrega . No entrega de lo que te exigen, ni de las obligaciones. Tampoco entrega desde las reglas sociales, eso no sería natural. Entrega desde lo que tus sentimientos construyen, lo que desde la sinceridad quieras entregar, lo que está listo para salir de tu boca, de tu cuerpo. Lo que ha pasado de idea a una acción, eso es entrega. Entrega no viene con respuesta. No espera ni el "gracias" ni el "yo también".   Los gestos de amor no son sinceros si sólo los das para esperar uno . Cuando quieres bonito quieres desde lo que tú deseas querer y si todo en ti se vuelve amor, no lo calles. No calles, por favor, ve y escribe todas las cosas que deseas escribir, ve y besa todo lo que necesiten tus labios. Y si en el encuentro entre el querer y la desesperación de que tu vida se convierte en un espacio para alguien más, entonces llora con sonrisas. Escóndete en su pelo cuando eso suceda pero llórale a la ...

¿Puedo mantener una amistad con mi ex?

Lo que es una decisión personal se ha convertido en una obligación social, ya sea porque comparten amigos en común, por todo el tiempo invertido en ahora la ex relación o porque sino lo haces se coloca en duda tu madurez. Se le ha otorgado demasiada importancia al hecho de si mantener una amistad es necesaria o no y aunque es un tema muy subjetivo, te explicaré aquí los factores que mantengo en cuenta al momento de decidir.   Muy pocas rupturas mantienen un margen armonioso, por lo general algunas parten de ser inesperadas o caóticas, mas eso no implica que sólo cuando se desenlace tranquilamente una relación es la única situación donde se podrá tener una amistad.   Para mantener una amistad no necesitas más que la estabilidad emocional y la actitud de que es realmente lo que quieres, sin que afecte tu período de duelo y limpieza emocional , que debe comenzar desde el momento de la ruptura, debes realmente cuidar que esa amistad no se convertirá en un mal apego y que a p...

Mar.

Cuatro noches y un mar. Te vi esperar y me viste llegar Sentí el olor del mar tus brazos. Me hiciste orgasmo y luego un espacio te miré como siempre había querido hacerlo. Hiciste la noche larga y te canté una canción. Vagas por la vida sin casa pero he hecho de mi cuerpo techo, paredes hogar para que puedas sobre mí descansar. Nadaría por ti sólo si del otro lado me esperas. Qué fácil te quedas. Me tienes, tú sabes que me tienes. Por eso tu calma, por eso el silencio. Temo mirarte y que me encuentres perdida en las serpientes que hoy están dormidas. Temo mirarte y que me encuentres despierta, soñando con tu vivero y tu tienda. Me invitas a tu vida, viajero, ahora yo debo decir "me quedo." Cuatro noches y un beso. Las lágrimas que me delatan tus palabras justas y necesarias. No dices de más, vagabundo, no sientes de más. Eres calma, brisa y paz. Has hecho de mí un alma libre, sin mucho pensar. Me enseñas...

Alma, mente, cuerpo.

Reconozco que para la equidad natural y beneficiosa del Ser se necesita de todas las partes trabajando en conjunto, aunque es más fácil decirlo que sentirlo, sobre todo porque en el alma a veces suceden situaciones y emociones que tu cuerpo ya desprendió y que tu mente intenta decidir a quién seguir. De la misma forma sentimos y se nos quedan. Algunos se quedan en la piel, otros en la mente y  unos muy pocos en el alma.  He leído que " la piel puede besarla cualquiera " y no saben lo equivocados que están, quizás desde el acto literal es cierto, pero cuando es el beso y la piel correcta, en el momento exacto, en el tacto preciso, comprendes que no cualquier boca puede tocarte la piel. Quizás para los anatómicos se necesitan sólo labios y carne, en cambio, para los amorosos, no se es simple la música que allí nace, un trabajo difícil para los nuevos besos que vendrán. Cuando se te quedan en la piel se convierten en inmortales y los ves renacer en cada cuerpo nuevo, como un ...