Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2016

Dios, he pecado.

He venido ante ti a pedir tu perdón, mi Señor, no he sido la mujer de tus escrituras, he fallado, me he convertido en pecadora constante. Alabado sea tu nombre, a ti te ruego salvación he pecado al comer sin deseo la carne mi prójimo, he bebido los frutos de su vientre buscando apaciguar mis temores. Perdóname aún más por los vicios del camino pero las carreteras de esta vida han sido solitarias y turbulentas. Padre de los Cielos, misericordia por mi alma enferma, he tocado el infierno con la punta de mis dedos y puedo jurar que es tan húmedo como el océano. Pero sobre todo debo pedir tu piedad ante esta verdad: que mis rodillas no sangrarán al rogarte por mi alma ni creeré cada palabra que pronuncien tus borregos. No reprimiré mis deseos banales ni asumiré que toda acción será únicamente tuya. Oh Dios, he pecado y no existe en mí ni una pizca de arrepentimiento. Con amor, Scarlett.