que estás en alguna parte del mundo, acorralado entre la frustración y la inseguridad, donde la espada y la pared son la valentía para levantarte y la debilidad que te sujeta al suelo. Tú que quizás como yo luchas entre la aceptación y el conformismo dentro de un amor donde no reconoces quién eres: si el factor que se coloca muros ante una felicidad inexistente o si realmente no se te ama como deseas. Es a ti al que hoy escribo, para contarte que el día en que me mires a los ojos y nos besemos por primera vez sabrás que no deberás intentar ser domado por nadie más, porque estaré allí para correr contigo salvajemente. Tú, que quizás al igual que yo, hoy lloras por la ausencia de alguien que tú mismo decidiste que era el momento de sacarlo de tu vida porque la vida es muy corta y tus sueños muy grandes. Tú que sabes que nadie es dueño de nuestras almas, pero sí disfrutamos en compartirlas y entrelazarlas, porque entregarnos es lo más sincero que tenemos y no sabemos amar de...
Trying to be an animal inside human world.