Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2015

El problema de las chicas que saben lo que quieren.

Cuando estamos seguras y a gusto con lo que nos representa, sabemos lo que merecemos, las cosas que no estamos dispuestas a tolerar y por supuesto, sabemos muy bien lo que queremos. La mayoría de las chicas con problemas de autoestima no están claras de qué es exactamente lo que están esperando de alguien y suelen caer en las trampas de los masculinos que, al igual que ellas, no saben lo que quieren de alguien y por ente no están claros de lo que esperan -si es que esperan- de una relación. Es allí cuando los problemas de compromiso se hacen eternos y es cuando entras en la dimensión donde, toda chica que no sabe lo qué necesita, cae, la de: es que no sé qué somos.  Películas, series, canciones, la amiga de la amiga de mi amiga y mis propias experiencias pueden darme un certificado de graduación con honores de esa dimensión. La verdad es que puedes ahorrarte un millón de pasos, procesos, malos ratos, frases cotidianamente absurdas, desesperación, intriga, lágrimas y tiempo, si s...

¿Por qué Scarlett está tan contenta?

Definitivamente nada vale más que un soplo de alegría; aunque los sentimientos pueden intentar estar en contra, la razón se convierte en la precursora de la felicidad plena. Librarse de personas tóxicas, de situaciones e inseguridades, de malos hábitos y preocupaciones, siempre te harán sentir más feliz, a pesar de lo difícil que suele ser lidiar con el apego y con las rupturas. Pero una vez que comprendes que es lo mejor para ti y tu bienestar, lloras unas horas y hablas con alguien que pueda escuchar todo lo que tienes para decir, el dolor se domina, enciendes la tele y comienzas a procesar cómo será tu vida sin ese tóxico y aunque el apego está vigente, comienzas a respirar mejor. Justamente así me siento, tan contenta y feliz. Es como si los poros de mi alma estuvieran tan abiertos y limpios, puedo saborear cualquier momento, sonrío más que antes y me siento hasta más agradable conmigo misma. Comencé a despojarme de mal vocabulario personal, de ánimos amargos y sobre todo de per...

Cuando la vida te sonríe, aprendes a amar las pasas dentro de las bolsas de maní.

Una de mis grandes obsesiones son las bolsitas de maní mixto, están todos los tipos de maní que me encantan, excepto por las pasas que les añaden. No sólo es el hecho de que no me gusten, es que no entiendo por qué mezclar algo tan fantástico con algo tan desagradable, ¡ni tienen parecidos!  Pero he entendido que para todas cosas agradables que te brinda la vida, siempre deberás aceptar cosas que no te gusten lo suficiente. Antes pensaba que debías no cansarte hasta encontrar la bolsita de maní perfecta que no tuviera pasitas y sucedió. Encontré una tiendita que vendía sólo maní rojo, uno de mis favoritos, estaba tan feliz de encontrarlos y hasta pensé que era una señal de la vida y que debía de dejar de conformarme con las cosas que no me agradaban. Pero para mi sorpresa me encontré un gusanito dentro de ella, algo completamente desagradable debido a mi fobia hacia ellos. Y caí en el dilema: ¿qué es lo que realmente debes aceptar? La vida va enseñándote las prioridades y en c...

¿Por qué?

Porque me cansé de observar fotografías de otros y desear tener el mismo amor contigo. Deseaba que tu dureza cediera ante mis caricias, deseaba poder obtener pedazos de tu amor sin necesidad de un milagro.  Para cada atención de amor que pedía, todo lo hacías tan difícil; se me es más fácil cruzar mares sin barcos que esperar de ti caricias autónomas.   S ólo quería ser feliz y amar fácilmente,   sin que doliera cada vez que lo intentaba. Porque todos sabían lo poco que me dabas, incluyéndote, todos, excepto yo misma.   Me cansé de ser la única que batallaba dentro de la indiferencia por ti; fui el único soldado capaz de enfrentar hasta la decepción causada por tus mentiras, sólo por mantenerte a mi lado, no porque no me quisiera lo suficiente, sino porque te amaba demasiado para perderte.  No conoces más que tus hipocresías, porque aparentabas ser tan optimista, tan positivo, cuando sólo eras un ser ahogado en la frustra...

¿No hemos sido todas Carrie Bradshaw?

¿Quién es esta fantástica chica por la que todas nos hemos obsesionado a lo largo de los años? ¿No se ha convertido Bradshaw en el imperio que toda mujer de hoy independiente, exitosa y feminista ha querido dominar? La situación es que ver las temporadas y capítulos esporádicamente sólo nos ha hecho observar las grandes cantidades de zapatos de diseñador que queremos en nuestro clóset, la columna fabulosa en el periódico, las amigas increíbles que soñamos tener y esa larga lista de hombres con las que hubiéramos querido acostarnos, encender un cigarrillo y mandarlos a volar antes de terminar el tercer orgasmo. Pero lo que sucede aquí es que ese prototipo de mujer, esa Monroe de época realmente la hemos vivido, sólo que no en los Dolce de la temporada, sino en una Carrie que ninguna mujer quisiera presumir: la patética. Sí, mis amigas, esa misma, esa que sólo he podido descubrir al plantarme en mi sofá y descargar las seis temporadas. Una chica que parece necesitar de tantas obsesi...