Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2015

Alquimista.

Tu presencia convertida en silencio y tu mirada ausente me desvelan la mente: así te entregaste a mi vida. ¿Cómo puedo ver tu rostro cuando conoces todo mi pasado? ¿Cómo puedes quererme cuando conoces todo lo siniestro que una vez representé? Te confié mi vida mis silencios mis secretos. Te confié lo que soy. Te recibí en las aguas donde nado te enseñé como la cola de sirena es hermosa  pero como puede doler fingir ser perfecta. No dudaste en escuchar cada palabra que debía decirte, no callaste ante mis equivocaciones y sin darnos cuenta nos convertimos en los mejores amigos. Confesaste un amor escondido a una chica efímera, ¿cómo esperabas ser correspondido? Y aunque no hice más que romper tu corazón atendiste esa noche a mi llamado. Necesité agujas y pastillas, una clínica y a Conan Doyle. Necesité un mes de soledad, las manos atadas y demasiadas enfermeras, per...

¿Puedes definirte?

¿Estás completamente seguro de saber quién eres?   ¿Sabes de dónde provienes o sueles presentarte con los datos que te piden las empresas bancarias?   Si te solicitan describir una escena de un bosque, ¿serás de los que simplemente nombrará la cantidad de árboles que puede ver o serás de aquellos que observará hasta los animales que están sobre sus hojas?   Si necesitara explicarte la diferencia que existe entre tú y yo, podría decir que soy capaz hasta de leer a los árboles, los que que se ven más verdes y los que parecen más viejos. Porque sé que no soy mi nombre, mi cédula de identidad, la cantidad de dinero que poseo, mis apellidos y mi ciudad natal, sé que estoy fuera de todo aquello. Soy millones de partículas y no soy sólo yo, soy otras personas. Es increíble como pertenecemos a tantas cosas que creemos que jamás volverán a tocarnos. Perteneceré a mi madre aunque no viva con ella, porque sus actitudes están compuestas de todo aquello que hoy me...

La chica que no se amaba lo suficiente.

Al salir de casa un hombre ha detenido su auto sólo para permitirme cruzar la calle mientras gritaba: "¡cásate conmigo!" Un niño me cedió su puesto en el vagón del metro y desde que bajé del mismo más de una mirada me ha desnudado. Cuando entré al restaurante todos voltearon al verme, para poder sentarme debí inclinarme un poco y mi escote miraba sus labios, pero sus ojos estaban perdidos en el menú. Y no sé si acaba de notarlo pero el mesero ha coqueteado conmigo. Mis piernas descubiertas crucé, mientras usted respondía el móvil, pero la chica de al lado se ha mordido los labios. ¿Entiende? El mundo entero me seduce pero ante usted desaparezco tan fácil. 

El niño que vivió: Harry Potter.

Harry no sabía que un mago innombrable lo había intentado asesinar y también desconocía que seguía vivo pero con menos fuerza. Si los factores externos (los que apoyaban a Voldemort) jamás le hubieran concedido el poder, posiblemente la poca vida que era aquel mago oscuro hubiera desaparecido con el tiempo, pero la maldad habita en el mundo y aunque existan buenas personas no podemos controlarlo todo. Años después cuando tal demonio recuperó toda su energía, la profecía nos enseñó que uno de los dos debía morir para que el otro sobreviviera. Harry, junto con el apoyo de todos los seres en los que confiaba y junto con todos aquellos que lo amaban, logró ser el que sobreviviera y así pudo lograr tener una vida feliz y tranquila.   Así funciona mi trastorno, es mi Voldemort y al igual que a él, han sido factores externos los que han ido alimentándolo con el pasar de los años. Pero la profecía ahora debe cumplirse y no pretendo ser yo quien muera, por ello no puedo seguir o...