Hay maletas tan pesadas que obstruyen viajes. Como obstáculos te cierran el camino que te llevan a hacer paradas largas y repetitivas, por el peso tan grande que te hacen cargar. Quieres seguir andando con ellas y de vez en cuando distribuyes el peso, compras en alguna de esas paradas algún equipaje adicional, pero sólo te ves más envuelto, con más carga, por ello el viaje se hace interminable y terminas por no llegar a ninguna parte. Esa maleta es el pasado.
Los grandes viajes no se definen por el destino, sino por cómo cambian tu vida.
Hay pasados que nos arrastran, nos hacen dar vueltas en círculos y regresar al mismo camino, no llevan a ninguna parte, por eso se han convertido en pasados en primera instancia, por ello existió un tiempo donde se decidió convertirse en un momento ya vivido y no siguió siendo un presente continuo. Nada debería ser una cadena en tu vida, en especial una persona, porque no eres una mente estática, ni un cuerpo muerto, eres un ser que está en constante movimiento, una identidad expansible que cada día evoluciona y cambia. No existe actitud más absurda que quedarse con una maleta por amor, por sentimentalismo. Como esos pedacitos de infancia que no desechas porque tienen un recuerdo.
Si llevas equipaje pesado las caminatas se harán más largas, los viajes serán incómodos. Te cansarás, no tomarás rutas adecuadas por la incomodidad que resultaría hacerlo, porque no sólo eres tú, es todo el pasado que llevas encima, creyendo que lo necesitas para avanzar. Ni siquiera los más nobles viajantes se detendrán a ayudarte porque nadie más quiere cargar con el peso ajeno.
Entonces pregúntate: ¿Qué estás haciendo? ¿Por qué no dejas esas maletas a mitad de camino y sigues viajando?, ¿en qué te ayuda tanto equipaje?
El sentimentalismo es otra forma de aferramiento, y el patriotismo es intoxicación. Si deseas tener un gran viaje deberás dejar tu tierra y todo lo que allí construiste. Vender tus libros, olvidar tus ropas, eliminar contactos, cambiar de número. Viajar sin equipaje.
No te juzgues por comenzar de nuevo, debes hacerlo en estos tiempos donde el no cortar las líneas sólo te hacen regresar al mismo punto.
Hay personas que sólo son capaces de convertirse en un equipaje, en maletas llenas de dolor que pesan como rocas y te hacen cargarlas durante cada momento que decides continuar, porque no saben dejar ir, pero tú sí, porque es por esa razón que decides tomar caminos distintos y te aventuras a viajes que cambiarán tu vida. Pero hay quienes se convertirán en viajeros como tú, que comprarán su boleto, que irán junto a ti sin equipajes, porque esa es la forma de hacerlo. No se convierten en cargas, sino en acompañantes.
Así que deja esas maletas en el suelo, que el viaje aún no termina y hay mucho por conocer. Sé libre hasta de ti, reinvéntate, constrúyete de nuevo. Deja todo aquella que una vez amaste y ama de nuevo, No te ates a nada, expándete. Crece.
Con amor, Scarlett.
Comentarios
Publicar un comentario