Porque me cansé de observar fotografías de otros y desear tener el mismo amor contigo.
Deseaba que tu dureza cediera ante mis caricias, deseaba poder obtener pedazos de tu amor sin necesidad de un milagro.
Para cada atención de amor que pedía, todo lo hacías tan difícil; se me es más fácil cruzar mares sin barcos que esperar de ti caricias autónomas.
Sólo quería ser feliz y amar fácilmente,sin que doliera cada vez que lo intentaba.
Porque todos sabían lo poco que me dabas, incluyéndote, todos, excepto yo misma.
Me cansé de ser la única que batallaba dentro de la indiferencia por ti; fui el único soldado capaz de enfrentar hasta la decepción causada por tus mentiras, sólo por mantenerte a mi lado, no porque no me quisiera lo suficiente, sino porque te amaba demasiado para perderte.
No conoces más que tus hipocresías, porque aparentabas ser tan optimista, tan positivo, cuando sólo eras un ser ahogado en la frustración de una vida que no valoras. El eterno adolescente del que tanto he escapado se vino a dormir a mi manada.
No me importa si me extrañas, no me importa si necesitas una amiga, puedes volver con todas aquellas por las que una vez me cambiaste.
No me duele, no te extraño, porque sé que di todo lo mejor de mí. No me importa este fracaso porque lo intenté más de la cuenta.
Fui la madre abandonada, una madre primeriza con todo el amor en sus brazos, esperando por el padre, creyendo en su palabra traicionera, creyendo en sus mentiras bellas. Cuando sólo sabía marcharse con sus drogas y sus amigos equivocados. Ahora comprendo que no me amabas, que sólo no querías estar solo.
Porque jamás tuve una idea clara de quién eres, ni la tendré. No sabes valorar a una buena mujer, quizás por eso antes de mí todas con las demás sólo sabían acabarse la vida.
Jamás te dije no, jamás te negué un espacio de mi vida, jamás faltó la cena en tu mesa o en tu cama, quizás ese es el error: hacerte sentir como un rey cuando no eres más que un peón.
Pero querido, cada vez que vuelvas a esta tierra, te irás solo y con la misma respuesta, ese es el problema de nosotras, las buenas mujeres, que todo lo sabemos hacer muy bien, hasta olvidar.
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