He venido ante ti a pedir tu perdón, mi Señor,
Pero sobre todo debo pedir tu piedad ante esta verdad:
que mis rodillas no sangrarán al rogarte por mi alma
ni creeré cada palabra que pronuncien tus borregos.
No reprimiré mis deseos banales
ni asumiré que toda acción será únicamente tuya.
Oh Dios, he pecado
y no existe en mí
ni una pizca de arrepentimiento.
no he sido la mujer de tus escrituras, he fallado,
me he convertido en pecadora constante.
Alabado sea tu nombre, a ti te ruego salvación
he pecado al comer sin deseo la carne mi prójimo,
he bebido los frutos de su vientre buscando apaciguar mis temores.
Perdóname aún más por los vicios del camino
pero las carreteras de esta vida han sido solitarias y turbulentas.
Padre de los Cielos, misericordia por mi alma enferma,
he tocado el infierno con la punta de mis dedos
y puedo jurar que es tan húmedo como el océano.
Pero sobre todo debo pedir tu piedad ante esta verdad:
que mis rodillas no sangrarán al rogarte por mi alma
ni creeré cada palabra que pronuncien tus borregos.
No reprimiré mis deseos banales
ni asumiré que toda acción será únicamente tuya.
Oh Dios, he pecado
y no existe en mí
ni una pizca de arrepentimiento.
Con amor, Scarlett.
Comentarios
Publicar un comentario