Ir al contenido principal

Dios, he pecado.

He venido ante ti a pedir tu perdón, mi Señor,
no he sido la mujer de tus escrituras, he fallado,
me he convertido en pecadora constante.

Alabado sea tu nombre, a ti te ruego salvación
he pecado al comer sin deseo la carne mi prójimo,
he bebido los frutos de su vientre buscando apaciguar mis temores.
Perdóname aún más por los vicios del camino
pero las carreteras de esta vida han sido solitarias y turbulentas.

Padre de los Cielos, misericordia por mi alma enferma,
he tocado el infierno con la punta de mis dedos
y puedo jurar que es tan húmedo como el océano.

Pero sobre todo debo pedir tu piedad ante esta verdad:
que mis rodillas no sangrarán al rogarte por mi alma
ni creeré cada palabra que pronuncien tus borregos.
No reprimiré mis deseos banales
ni asumiré que toda acción será únicamente tuya.

Oh Dios, he pecado
y no existe en mí
ni una pizca de arrepentimiento.

Con amor, Scarlett.


Comentarios

Most read:

Carta al feminismo.

No necesito desnudarme en ninguna red social para saber que tengo el derecho de mostrar mi cuerpo como lo desee, para saber que soy libre, que soy arte. Cuando mi piel se ha inmortalizado en fotografías es solo por satisfacción personal. No necesito suprimir a los hombres, declinar toda invitación por parte del género masculino o no aceptarles que me cedan el puesto en el tren para saber que valgo tanto como ellos. ¿Por qué debo evitar prepararle la cena a mi pareja para demostrar que somos iguales? Si eso deseo lo haré, porque siempre tendré presente que las labores del hogar no representan a la mujer. No deseo omitir la depilación para hacer valer la fortaleza de mi sexo, sé que la posee. Los adjetivos calificativos no identificarán quién soy y a qué comunidad correspondo. Comprendo perfectamente que la libertad de mis conductas y de mi cuerpo debo elegirlas yo y no los parámetros sociales.  No necesito abortar para estar a favor de la ley que permita hacerlo, porqu...

Alquimista.

Tu presencia convertida en silencio y tu mirada ausente me desvelan la mente: así te entregaste a mi vida. ¿Cómo puedo ver tu rostro cuando conoces todo mi pasado? ¿Cómo puedes quererme cuando conoces todo lo siniestro que una vez representé? Te confié mi vida mis silencios mis secretos. Te confié lo que soy. Te recibí en las aguas donde nado te enseñé como la cola de sirena es hermosa  pero como puede doler fingir ser perfecta. No dudaste en escuchar cada palabra que debía decirte, no callaste ante mis equivocaciones y sin darnos cuenta nos convertimos en los mejores amigos. Confesaste un amor escondido a una chica efímera, ¿cómo esperabas ser correspondido? Y aunque no hice más que romper tu corazón atendiste esa noche a mi llamado. Necesité agujas y pastillas, una clínica y a Conan Doyle. Necesité un mes de soledad, las manos atadas y demasiadas enfermeras, per...

El complicado dilema de ser Scarlett.

De cómo nació este espacio. "¡Eres demasiado complicada, qué insoportable!"  Dijo aquel hombre con la furia en la mirada y con un grito tan fuerte que rompió un corazón.  "Toda tú es un dilema" Dijo aquella chica entre carcajadas.  "y por eso es que te quiero",  finalizó.  Julio, 2014. Tarde de risas infinitas, dos chicas y un tema de conversación que nos encantaba: nuestros novios. ".. . pero debes aceptar que él es así, nena, los hombres son perros por naturaleza", me dijo. "No estoy de acuerdo, hemos cambiado nuestros parámetros de la relación un montón de veces, simplemente que siga nuestras reglas. Ay no lo sé, no sé por qué dije eso, parezco dictadora. Sólo quiero aceptar su forma de amarme pero al mismo tiempo pienso: esta no es la forma en que quiero que me ame alguien, no así. Pero también pienso que no existe eso de "formas en las que quiero que me amen" pero al mismo tiempo sí porque si te gusta ...