Cuando hablamos de complicaciones podemos definir, en parte, a las féminas. ¡Por supuesto! Dejemos un lado el feminismo y seamos sinceras: somos complicadas. Para vestirnos, maquillarnos, arreglar nuestros cabellos y un mar de situaciones a la que nos enfrentamos diariamente. Necesitamos más de una hora para poner todo ello en un margen de igualdad, pero aunque tengamos el clóset lleno de ropa, nos complicaremos por saber qué se va mejor con qué. Incluso fuera de las circunstancias en las que no necesites ser una queen del aspecto físico, para las que saldrán a comentar con arrogancia: "¡No todas somos así!" o “me coloco lo primero que encuentre". FALSO, no nos engañemos. Estimadas, así es, incluso si vamos a la panadería después de un día de resaca y con el alma en el suelo, nos complicaremos por no saber qué comer. Se nos es imposible no ser complicadas, e incluso podemos estar cómodas con ello, el problema es cuando debemos compartir aquello con nuestro equipo contrario: los hombres. Parece que así como venimos con la complicación de ser mujer, ellos nacen con la incapacidad de soportarlo. Debimos inventar nuestra regla de los cinco minutos para que entendieran que necesitamos nuestro tiempo para vernos hermosas ante ellos o incluso todo ese mito del síntoma premenstrual para que nos dejaran unos días ser nosotras, cuando tenemos que lidiar con ello todo el mes. Más allá de generalizar, porque entiendo que algunas mujeres son perfectas y querrán ser exoneradas de esta opinión, me dirijo entonces a aquellas que como yo admiten ser complicadas:
Sí, admito como complicada mayor que me detendré a pensar qué colocarme luego de que el chico que me gusta me invite a salir, para después de tener una opción, la cambie y pelee con mi ropa por no saber qué usar. Admito que tardaré mis minutos frente al estante de esmaltes para decidir qué color comprar aunque sienta que no me gusta ninguno. También confieso que aunque luego de una conversación seria si dicen “pero no te compliques, todo estará bien” es como amarrarme en un cohete y dispararme al planeta de las complicaciones. Hay quienes huyen de nosotras, chicas, debo levantar la voz en nombre de todas, pero deben entenderlo, es que sólo imagínense... ¿qué divertido podrías obtener de una persona complicada? Si cuando tu novio, amiga u alguna otra persona importante para ti esté de cumpleaños, tardarás tiempo planeando el regalo adecuado y las sorpresas perfectas. Y para más te complicaras por hasta escoger el papel que envolverá o el sitio donde se lo darás, hasta la hora adecuada y todo para disfrutarte la sonrisa increíble de ese humano. Ni hablar de los detalles, siempre te detendrás a escuchar cada palabra y si son increíbles, te complicaras por hacerle llegar tus sentimientos con la misma carga amorosa, pero cuando se trata de problemas, serás la chica complicada porque intentarás por todos los medios no arruinarlo más o buscar la forma de encontrar la paz. Te complicarás cuando a sus amigos o familia, en caso de tu pareja, no les agrades, sí, eso hace una chica complicada, porque se esfuerza por encajar en tu círculo para disfrutar de todo aquello que a ti te hace feliz. Incluso lo será al momento de cocinar para ti, porque no querrá pasarse de sal y que todo esté tan delicioso que te haga feliz.
Una chica no complicada sólo querrá ser buena en un solo campo, pero una chica que sí lo sea querrá ser buena en todo, para atreverse a tener más libertad de mostrar sus dotes flexibles y no sólo sentirse segura consigo misma, sino utilizarlo cuando necesite conquistar a quien la trae enamorada. Y si de intimidad se trata, una chica básica sólo se preocupará por el momento, mientras que las demás nos complicamos por qué usar esa noche, qué hacer para que sea más sensual el encuentro, entre otros secretos de las complicadas.
Sin importar lo que diga la RAE para mí una chica complicada es aquella a la que nada le resulta cualquier cosa y absolutamente es importante, sólo que es comúnmente llamado “ser complicado.” Pero además de ello, una chica sólo es complicada con quienes desea. Sí, venimos con cierto nivel de complicación pero nos puede bastar con serlo sólo con nosotras. El problema llega cuando nos importa alguien más que nosotras mismas, porque se nos es imposible no ser como somos porque encontramos la confianza necesaria para revelarnos sin pudor. Si un chico no nos interesa, no nos quedaremos siendo complicadas, no nos detendremos a pensar cómo lucir lo más hermosa para él, porque su opinión sería poco importante.
Sin embargo, todo dependerá de cómo sea la mente de otro. Cuando una persona es básica está acostumbrada a un cierto patrón, pero cuando se topa con alguien o algo diferente le resulta complicado porque no sabes cómo manejarlo. Comienzo a entender a aquellos que no disfrutan de este defecto, quién querría una chica complicada, esas sólo buscarán cada día de hacerlo mejor.
Con amor, Scarlett.
Comentarios
Publicar un comentario