¿Qué estás haciendo frente al teléfono? Entiende que no importa cuántas veces revises la bandeja de entrada, no habrá un mensaje para ti.
Sábado, noche fría, licor, música alta, chicas liberales que como hienas se visten para atraer a los lobos domesticados que hoy rompen sus correas.
¿Te quedarás en casa a esperar una llamada que te ayude a sentir importante? ¡Despierta! Mientras lloras, gritas, te enfureces, te entristeces y escuchas las mismas canciones una y otra vez para mantenerte aferrada a los recuerdos, sólo estás cayendo en la autodestrucción más irremediable que existe.
Cuando eres importante para una persona, no te dejará esperando, sólo va tras de ti y te ayuda a darte cuenta que desea la felicidad plena para ambos. Si te hacen creer que no es el momento o lugar adecuado para resolver las cosas, lo que menos desea es encontrar la armonía contigo y que ambos estén comprometidos, sólo quiere tenerte allí hasta que se decida y encuentre un momento donde no tenga planes y su aburrimiento lo ahogue tanto que deba acudir a esa persona que jamás dice que no: tú.
Cuando superas la etapa del enamoramiento entras en el compromiso, muchos no llegan allí y se mantienen en una relación por enganchamientos. El compromiso es un estado que exige madurez, entrega y unión de ambas identidades personales, necesitas más que amor y atracciones de los mismos estilos musicales o algún otro interés compartido para mantenerlo. Lo que sucede con la mayoría de las personas es que idealizan el compromiso como un matrimonio sufrible, como si jamás podrán salir de ti y serás la última persona que estará con ellos durante toda su vida, pero existe otro factor y seamos sinceros, también el comenzar una relación con la mente de que vendrán otras personas, además de ti, no es compromiso ni lo será. Entonces, ni un factor, ni el otro, porque no se trata de que estás escogiendo la persona que será tu esposo, el compromiso es solidificación, es mantener una relación altamente valiosa con una persona que esté tan decidida como tú en darle ese rumbo. Pero es complicado encontrar un masculino con la misma madurez emocional cuando tu pensamiento y actitud es de una persona responsable y comprometida. No conozco actualmente un hombre de mi edad que no tenga un pensamiento de "sólo quiero vacilar, ser feliz" (entendiendo felicidad no como un estado armonioso de la vida donde todos tus factores personales se complementan para encontrar plenitud, no, sino un estado donde no falta el alcohol los fines de semana, los amigos y las fiestas eternas.)
Muchas chicas también entran en esta descripción y la verdad las admiro, deber ser divertido no mantener ninguna especie de compatibilidad con el hecho de formalizar un compromiso y se sienten cómodas en "relaciones" donde sólo están por estar, porque nunca faltará con quien ir al cine, beber cuando no se pueda ir a la disco y un sujeto agradable con el que llenar el Instagram de fotos y Tweets amorosos de un compromiso inexistente. Porque eso no es un compromiso, a eso lo llamo "amores efímeros."
La intención de este post no es descalificar a los que buscan divertirse a su manera o glorificar a los que, como yo, abogan al compromiso o nada, por supuesto que no, es sólo encontrar las diferencias entre cada una, no sólo para que puedas darte cuenta de cuál estás viviendo, sino para que identifiques lo que buscas.
Me causa mucha gracia cuando la razón de algunas chicas de que su pareja realmente está en un compromiso con ellas es porque no faltan las demostraciones sociales de amor. Queridas, el compromiso no significa mantener la relación en Facebook; la foto de perfil juntos y el montón de menciones en redes sobre cuán profundo es su amor. Si bien son expresiones un tanto valiosas en estos momentos, no significa compromiso. Aún más triste es cuando buscas exigir estas expresiones sociales porque no demuestra su compromiso contigo y quieres que de alguna forma te lo haga sentir, créeme lo que digo, he sido de esas.
La complicidad que indica el compromiso no se mide externamente, sino desde el interior de la relación. Una persona comprometida busca adaptarse a tu ámbito familiar, social y personal. Ambos establecen relaciones agradables con los familiares, eres tan bienvenida en su círculo social como él y no faltas cuando necesita una amiga.
Cuando existe una comunicación a plenitud y ambos expresan pensamientos importantes, existe un compromiso. Una persona que busca mantener una relación comprometida no puede evitar los malos ratos y colocar debajo de la alfombra los temas que deben tratarse, porque las discusiones estarán y los temas incómodos que nadie quiere conversar deben conversarse para que exista un crecimiento en la pareja. Es muy fácil notar cuando una persona no busca comprometerse contigo si cada sentimiento o actitud incómoda que te persigue no puedes comunicarla, porque él necesitará de un momento adecuado, porque o se está muy feliz como "para arruinarlo con esas cosas" o se está muy herido "como para seguir lanzando madera a esta situación que no da para más."
Es fácil notar como muchos chicos quieren los beneficios de un compromiso sin estar en uno, no te desean ver saliendo con otras personas sin consultarles, así sean compañeros. O quizás fotos donde salgas sexy o demasiado hermosa como para soportar que existan otros que ya deben estar respondiendo a lo increíble que luces allí; quieren no sólo imponer reglas acerca de tu comportamiento, porque eso "no es de una chica decente que tiene novio". Tener a su juguete sexual que jamás dirá que no y la comodidad de no tener que aparentar ser un caballero o detallista cada día porque "ya me conoces, ya sabes que te amo, ¿qué otras demostraciones quieres?"
No puedes negociar el compromiso, es una actividad plena, no de a porciones, y es tan igual como el cariño: no se mendiga, o se tiene, se expresa, se construye y se comparte o no existe.
Mi consejo es que no continúes en una relación que no te hace feliz, donde la única excusa por la que te quedes sea el amor, porque querida... el amor no es una excusa. Muchas veces conocemos a una persona y le observamos detalles que luchan con nuestra tolerancia, no porque evitemos aceptar a las personas, sino porque si mantienes unos ideales y buscas una relación real como Ser comprometido que eres, comenzar una situación sentimental con alguien que no muestra interés en ello es una calle ciega.
Cuando reconocemos nuestro potencial humano con orgullo exigimos lo que merecemos. No te permitas ser una persona que espera que otros le brinden atención o que alguien se digne por encontrar motivos para dedicarte tiempo. Y sí, éste es el mismo que te construye mil excusas para que no salgas con él esa noche porque quiere llegar al lugar y descubrir sus opciones y te deja esperando por su decisión y luego al darse cuenta de que no hay absolutamente nada para él, recurre a ti, porque sabe que estarás esperándolo y no te negarás.
Sólo tú puedes darle el poder a una persona para lastimarte, no se lo permitas. Eres fantástica así justo como eres. Mereces una persona que te escuche y que quiera saber todo de ti, desde lo que piensas y escribes, hasta las cosas más simples o problemas que te atormentan. Una pareja no es sólo para que el sexo sea constante o que no te quedes sin hacer nada las noches de los viernes, no, una pareja realmente comprometida construye y comparte una vida llena de respeto, valor y compañía. Una persona que fallará muchas veces y aceptará tus fallas, porque está en nuestra humanidad errar, más no dejará de amarte por ello y no disminuirá su interés en su lealtad.
Libérate y valórate, no aceptes menos de lo que das.
Con amor, Scarlett.
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