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Los hombres débiles las prefieren con baja autoestima.

Hemos construido la autoestima como un concepto puramente de amor personal y le adjuntamos tal responsabilidad a actividades básicas, creyendo que considerarnos atractivos basta para sentir que tenemos una autoestima adecuada, cuando depende de múltiples factores que no sólo se reflejan en la postura personal sino en las relaciones interpersonales. 

Mi entrada no va dirigida en el curso de ayudarte a construir la autoestima sana que necesitas, pues para ello debería conocerte y descubrir por qué las fallas. Me dirijo tanto a la población femenina como masculina, esta que se convierte en amo y esclavo durante las relaciones, ambos marionetas de un mal autoconcepto y autoimagen personal, donde las chicas que son realmente fáciles para lograr disminuir su autoaprecio, son soldados a voces de otros seres aún más débiles que ellas para mantenerlas arrinconadas en ese pensamiento. No es la culpa de estos masculinos el hecho de que seas tan ingenua y perdedora -lamento la crueldad y el realismo- ni es asombroso que puedas pensar que tal egocentrismo en el que se oculta tu falta de amor personal sea la excusa para buscarte refugiar en estas chicas. 

Los hombres débiles las prefieren con baja autoestima, sí, porque para ellos es más fácil mantener el concepto social y cultural de que las chicas con fotos eróticas o provocativas son vacías o que si la atención a su cuerpo sano es sinónimo de falta de ocupación intelectual. Mientras vas corriendo a ocultar tus fotos o a fingir que comes sano para que ese chico te tome en cuenta, sólo estás alimentando la falta de seguridad personal que posee tal sujeto, puesto que se le es difícil lidiar con una mujer atractiva y los halagos que puede o no recibir, porque al mirarse al espejo no se siente suficiente ni valorado y en vez de trabajar en ello busca a alguien que piense como él. Y tú, que puedes afirmar tu autonomía e ignorar que tales acusaciones son hacia ti, sólo buscas ajustar tu personalidad y estilo de vida a lo que él pueda pensar acerca de ti, porque no posees una autoimagen (el qué tanto te agradas a ti) que debes vivir atenta a señalamientos de otros para sentirte "ideal" para alguien.

Los hombres débiles las prefieren con baja autoestima, sí, porque al estar frente a una chica "suicida" que se desvalora constantemente y se presenta con poca autovaloración le es es más "notoria" porque son las que necesita. Claro, es más fácil una chica que se desprestigia, que no se considera importante ni útil y que constantemente habla sobre sus fallas y no sus capacidades y fortalezas, no le conviene una chica que conozca su lugar, que conozca su valor y su posición, su independencia, porque una persona que no sabe qué esperar de sí mismo, no sabe esperar de otro, sólo se conforma. La prefieren con una incapacidad de dignidad para que puedan acudir a ella cada vez que lo desean, porque serán de esas que jamás dirán que no. Esas que aun así cuando observan que no las tomaron en serio, se mantienen allí danzando como las moscas, ante la espera de una menuda atención. Y quizás no se me permite ser tan cruel cuando las personas no son capaces de quererse, pero hay casos que remito a la poca inteligencia emocional. Se es más fácil ser débil. Como aquel que al romperse el vaso camina sobre los cristales, en vez de limpiarlos, así de estúpido se puede ser.

Los hombres las prefieren débiles, sí, las prefieren ignorantes de lo que a ellas mismas les agrada, les temen a las chicas que saben lo que quieren, lo que desean alcanzar, a las seguras que ocupan su tiempo en el crecimiento emocional, intelectual y humanista. Prefieren las chicas que necesitan de su atención y su reconocimiento, esas que no pueden tener tiempo a solas con ellas mismas, que prefieren atender a lamentos y a los males, en vez de levantarse con ánimo y enfrentar la vida. Basta con redactarlo para sentirse realmente anonadada de cómo las personas pueden interesarse en otros sólo por las causas de su falta de amor. 

Los hombres débiles actúan bajo esa debilidad y construyen creencias para mantenerla, la esconden ante una fachada de hombre recto, cuando lo que prohíben lo alaban en secreto. Son aquellos no pueden lidiar con la facilidad de estar solos y que ante el mínimo sentimiento de rechazo acuden a otras personas aún más débiles que ellos, porque no pueden amar libremente a una persona sin antes amarse, y menos pueden establecer un compromiso con otra persona si no se comprometen con ellos mismos.

Las mujeres con baja autoestima necesitan de esos hombres que le indiquen cómo ser, cómo pensar y sentir, porque no son capaces de ser mujeres autónomas, el amor, la semejanza y la felicidad la depositan en una persona alterna a ellas, se observan al espejo y observan todo aquello que desean tener, no lo que ya tienen. No son mujeres libres, viven presas dentro de ellas mismas, sufren por la falta de atención y viven para otros. 


La seguridad en una mujer es casi hasta un mayor nivel de elegancia que todas pueden poseer, pero que somos pocas las que nos ocupamos de tal crecimiento y no dependemos de esa aprobación masculina para ello. Curiosamente atraemos por esa misma razón, sin ser ese el principal objetivo. 

Con amor, Scarlett. 

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