Me pregunto por qué somos tan vulnerables cuando nos enamoramos y por qué somos tan ingenuos, por qué somos capaces de ignorar el hecho de que no somos felices sólo porque estamos enamorados.
Hay personas que parecen no ser tocadas por el amor, y aunque aparentan que les importamos, sus acciones son la contradicción a esas palabras repetitivas.
¿Debemos volvernos conformistas a causa del amor o debemos tomar otro camino con el corazón roto?
Simplemente no puedo creer en la palabra de quien ya me ha mentido, ni en las disculpas de quien nunca repara el daño que hace. No puedo creer en alguien que sigue siendo la misma persona, ni las promesas de quien nunca cumple nada. No quisiera que lucharan por mí en primera instancia, no quisiera tener que pensar ni sentirme confundida, porque. la verdad, si alguien no se comporta como la persona que te mereces, estás perdiendo el tiempo.
Porque luchar por alguien no es quedarse del otro lado a esperar que esa persona ceda; remediar los daños no es disculparse y hacer promesas que nunca llevan a nada porque se pierden en ese instante. Y a pesar de que hasta la misma persona reconozca que es el culpable, la única culpa es mía, por permitir esta situación y por seguir en un camino donde sólo me esfuerzo yo.
Sólo yo puedo darme cuenta de lo infeliz que soy y de que las lágrimas de ayer, hoy, las de toda la semana, se convierten en un factor más poderoso que las sonrisas, porque las ocultan, se esfuman con la tristeza y la decepción.
Porque no tengo por qué escuchar cosas que no quiero, ni soportarlas porque fueron sólo un juego y debo reírme, debo considerarlo humor, NO, NO QUIERO. Porque estoy cansada de dejar pasar las cosas por amor, estoy cansada de olvidar y dar oportunidades a quien sólo sabe hacerme sentir infeliz. Y no sirve de nada repetirme tantas veces que no me merezco esto si realmente lo aparto de mí. Porque me hace daño, porque no puedo intoxicarme de esta forma, porque quiero una relación donde pueda ser feliz la mayoría del tiempo y no tenga que vivir con inseguridades que, en vez de ayudarme a superarlas, me las alimentan cada día.
No, porque valgo lo suficiente como para no tolerar esto, porque me dedico a hacer feliz a alguien que siempre termina haciéndome sentir tan triste y es sólo mi culpa por no cambiar esto. Porque mi solución era esperar a que esa persona lo entendiera todo y comenzara a demostrarme que puede ser mejor que esto, pero no sabe hacerlo o no quiere. Y ya no quiero seguir perdonando, quiero ser feliz de verdad.
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