Definitivamente nada vale más que un soplo de alegría; aunque los sentimientos pueden intentar estar en contra, la razón se convierte en la precursora de la felicidad plena. Librarse de personas tóxicas, de situaciones e inseguridades, de malos hábitos y preocupaciones, siempre te harán sentir más feliz, a pesar de lo difícil que suele ser lidiar con el apego y con las rupturas. Pero una vez que comprendes que es lo mejor para ti y tu bienestar, lloras unas horas y hablas con alguien que pueda escuchar todo lo que tienes para decir, el dolor se domina, enciendes la tele y comienzas a procesar cómo será tu vida sin ese tóxico y aunque el apego está vigente, comienzas a respirar mejor.
Justamente así me siento, tan contenta y feliz. Es como si los poros de mi alma estuvieran tan abiertos y limpios, puedo saborear cualquier momento, sonrío más que antes y me siento hasta más agradable conmigo misma. Comencé a despojarme de mal vocabulario personal, de ánimos amargos y sobre todo de personas que sólo sabían crearme pesos emocionales muy oscuros.
Es difícil reconocer cuándo estás otorgándole felicidad a las cosas equivocadas, porque te aferras a esa idea y cuando comienza a hacerse tóxico, no puedes enfrentarlo. Estas situaciones son difíciles y aunque poseas una gran fuerza de voluntad, si no estás consciente de que el cambio es necesario, lo más probable es que te alejes, sí, pero comienzas a ejercer actitudes parecidas, a atraer personas iguales o más tóxicas, porque tienes un vacío esparcido por cada parte de tu mente.
Me siento mágica, constantemente me sonrío tanto por lo difícil que se me hace creer este estado, tan alegre. Estaba en un planeta con tanta contaminación que ahora que estoy en esta primavera y respiro el aire más limpio, me siento como si jamás hubiera respirado antes, así me gusta verlo. Y de hecho, así sucedía, como estar ahogada, acalorada y con un peso sobre el pecho tan grande que no podía levantarme.
Sé que está naciendo una nueva Scarlett, despojada de amarguras y complicaciones, con más dilemas y más torpezas, pero nuevas. He abierto la mente desde una nueva perspectiva y estoy trazando nuevos caminos, no eternos, no largos, no, sino cada día dibujo unos escalones más, porque quiero disfrutarme todo este momento.
He dejado, finalmente, el pasado en el pasado y me otorgado cada nueva sensación, cada nueva sonrisa y cada nuevo conocimiento como un nuevo territorio a explorar. Más que feliz estoy orgullosa y vanidosa, porque sé que estoy renaciendo y lo estoy haciendo muy bien, sin duda alguien nuevo vendrá a mí, a mi vida y disfrutará de uno de los mejores lados de mí: el auténtico. Así es, me he encontrado, he descubierto a la verdadera persona que vive en mí.
Con amor, Scarlett.
Comentarios
Publicar un comentario