Una de las cosas más difíciles cuando una relación termina o cuando el crush no resulta como lo deseabas es volverte a colocar en la posición emocional que estabas. No existen retrocesos, no puedes sólo eliminar ese lapso de tiempo, debes hacerte más fuerte y reconocer que si has llegado hasta esa situación no puedes sólo tergiversarla. Es de grandes reconocer, y "decir adiós es crecer."
Tu autoestima, esa seguridad y confianza en ti puede derrumbarse un poco; te cuestionas si eres culpable de que el final sea hacia una ruta tan distinta. Te observas y no ves a esa chica sonriéndote, coqueteando y haciendo guiños. Dudas si estás en la posición correcta, si debes cambiar de ropa o lucir diferente, si quizás enseñar un poco más para mantener más la estadía y que el adiós no sea tan próximo. Que quizás tu cuerpo no es tan grandioso como pensabas y que quizás esas cualidades de las que te enorgullecías nadie las toma en cuenta. Pero estás complemente equivocada.
Si recuerdas mis entradas anteriores te dije que no hay nada más vulnerable a tu estabilidad emocional que aventurarte ante un camino nuevo con alguien que no tiene ningún interés en querer ser parte de tu vida. Y ya sea el comienzo de una pre-relación o las tormentas de ya una sólida, una vez que comienzas a sentirte inconforme contigo las cosas están mal y ese espacio en el que te encuentras no te llevará a nada bueno. Nadie puede hacerte sentir inferior e inservible sin tu consentimiento. Porque sí, constantemente entramos en transformaciones pero éstas no pueden ser iniciadas sólo porque alguien no se siente atraído hacia la idea de compartir su vida contigo.
Es difícil cruzar hacia el extremo del bienestar porque el desamor y la nostalgia suelen ser muy acogedoras, irónicamente. Saben abrazarnos y consolarnos de una forma tan tóxica, ¿por qué crees que las canciones tristes son tan hermosas? Pero si comienzas a despertar puedes entender que tienes culpabilidad en que el camino hoy sea otro, más no eres el factor principal. Porque si alguien te rechaza por tu físico, si alguien no le convence tu forma de vestir o hablar, si son tus fortalezas insuficientes como para tomar la decisión de comenzar a desinteresarse en ti, entonces esa persona está buscando a otro ser humano que no eres tú y está en todo su derecho. No eres mejor o peor persona que él por tener atracciones distintas, recuerda: esa persona es otro, no es similar a ti.
Sé que mis palabras pueden ser incómodas, pero observar desde el resentimiento no te hará soltar a lo que estás atada. Lo que sí no es justo es que su inconformidad contigo le permita crear una duda entre si quedarse o no, porque toda persona que deba pensar en si estar o no a tu lado, en si le resultas la indicada o no, esa persona no te merece. Y tú, sólo tú, tienes el poder de romper ese vínculo.
La solución no es desarmarte y construir el modelo "adecuado" a lo que alguien desea. Tampoco insistir hasta desgastarte. Acepta y adáptate a las nuevas circunstancias, toma las medidas que necesites para lograr el desapego, así a otros les resulte drástica, es tu bienestar emocional lo importante aquí, no las reglas sociales. En algún punto de tu vida agradecerás haber tomado esta decisión. Así que sal a la vida y enfrenta, sigue así de guapa, sonríe y continúa, que si no fue esta vez será la siguiente.
Con amor, Scarlett.
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