Cuatro noches y un mar.
Te vi esperar y me viste llegar
Sentí el olor del mar
tus brazos.
Me hiciste orgasmo y luego un espacio
te miré como siempre había querido hacerlo.
Hiciste la noche larga y te canté una canción.
Hiciste la noche larga y te canté una canción.
Vagas por la vida sin casa
pero he hecho de mi cuerpo techo, paredes
hogar
pero he hecho de mi cuerpo techo, paredes
hogar
para que puedas sobre mí descansar.
Nadaría por ti sólo si del otro lado me esperas.
Qué fácil te quedas.
Me tienes,
tú sabes que me tienes.
Por eso tu calma, por eso el silencio.
Temo mirarte y que me encuentres perdida
en las serpientes que hoy están dormidas.
Temo mirarte y que me encuentres despierta,
soñando con tu vivero y tu tienda.
Me invitas a tu vida, viajero,
ahora yo debo decir "me quedo."
ahora yo debo decir "me quedo."
Cuatro noches y un beso.
Las lágrimas que me delatan
tus palabras justas y necesarias.
No dices de más, vagabundo,
no sientes de más.
Eres calma, brisa y paz.
Has hecho de mí un alma libre,
sin mucho pensar.
Me enseñas lo que otros tanto anhelaban,
porque es tu piel la que me crea las ganas.
Me escondo en tu bosque a llorar,
porque cuando el alma arde hay que dejarla cantar.
Eres calma, brisa y paz.
Has hecho de mí un alma libre,
sin mucho pensar.
Me enseñas lo que otros tanto anhelaban,
porque es tu piel la que me crea las ganas.
Me escondo en tu bosque a llorar,
porque cuando el alma arde hay que dejarla cantar.
Soy mar, eres mar.
Y me pregunto cómo llegué a tu océano.
Si supieras cuánta agua salada he bebido
me tendrías sobre tus brazos en arrullo.
Te he observado dormido
por largos suspiros
así te he hecho mío.
Dejé mis reglas, viajero,
estoy dispuesta a quererte sin miedo.
"Sé tú mi puerto"
me clamas.
Qué tentadora son tus garras.
Comentarios
Publicar un comentario