Lo que es una decisión personal se ha convertido en una obligación social, ya sea porque comparten amigos en común, por todo el tiempo invertido en ahora la ex relación o porque sino lo haces se coloca en duda tu madurez. Se le ha otorgado demasiada importancia al hecho de si mantener una amistad es necesaria o no y aunque es un tema muy subjetivo, te explicaré aquí los factores que mantengo en cuenta al momento de decidir.
Muy pocas rupturas mantienen un margen armonioso, por lo general algunas parten de ser inesperadas o caóticas, mas eso no implica que sólo cuando se desenlace tranquilamente una relación es la única situación donde se podrá tener una amistad.
Para mantener una amistad no necesitas más que la estabilidad emocional y la actitud de que es realmente lo que quieres, sin que afecte tu período de duelo y limpieza emocional, que debe comenzar desde el momento de la ruptura, debes realmente cuidar que esa amistad no se convertirá en un mal apego y que a pesar de que la mantengas sigas trabajando tu separación sentimental individualmente. Si ofreces una amistad debes tener esto en cuenta no sólo por ti, sino también por el otro. No fuerces para mantener un vínculo si observas que la otra persona no está en condiciones emocionales para ello, sé comprensivo.
Si es el otro quien ofrece la amistad, toma un momento y evalúate antes de responder. ¿Cómo te encuentras, qué estás sintiendo? Si te encuentras en un estado de rabia y rencor debido a algún factor que hace la ruptura más amarga de lo que es, lo mejor es tomar los días para sanar y perdonar, una vez que cumplas con ello podrás decidir si deseas o no la amistad. Tampoco sucede nada si por los sentimientos del momento sólo deseas cortar cualquier vínculo con esa persona, porque cuando cumplas ese proceso simplemente en ti tendrás el pensamiento de que el rencor ya no existe y eso es lo que importa. Hay quienes me han comentado que necesitan de meses para lograr librarse de ese rencor y que luego no saben si necesitan comunicar que una amistad estaría bien. Les respondo a todos: si realmente te gustaría mantener una amistad puedes hacerlo, siempre dejando en claro tus motivos y explicando, de hecho, el proceso final del perdón es comunicarlo. Si no deseas hacerlo también es valido, depende de cómo sea tu proceso de sanación.
Si estás en un estado de apego con esa persona, si aún los sentimientos son muy fuertes y se es difícil lidiar el desprendimiento emocional que incluso te resulta complicado de aceptar, puede que si te ofrecen una amistad sólo la aceptes para no tener que asimilar que la relación ha terminado. Tienes que tener en claro que la amistad con el ex no pasará a ser otra faceta de la relación, no se conversara con la misma frecuencia que lo hacían durante la misma y tampoco se puede tener la idea de que se seguirá teniendo el mismo rol en la vida de esa persona porque se han cambiado los estatus. Teniendo esto es cuenta lo más estratégico es tomar tu tiempo para aceptar y procesar esta nueva etapa y así luego comenzar la decisión de la amistad. Es un proceso que quizás necesites comunicar para aliviar el apego que aún existe. Toma las palabras justas y comunícalo ahora a tu ex pareja, si lo haces de una forma sutil y sincera esa persona lo comprenderá.
Para toda amistad con una ex pareja es necesario la adaptación y la aceptación: adaptarnos a nuestra nueva etapa sin esa persona y aceptar que es una decisión y debemos comenzar a trabajar emocionalmente sobre ella. Se debe dejar olvidado el pensamiento de que si no nos sentimos en condiciones de mantener una amistad debemos presionarnos a ello, por eso de mantener una imagen fuerte y de que hemos superado todo rápidamente. Entender que todo duelo necesita de su procesamiento y que nuestro bienestar emocional debe estar por encima de cualquier pensamiento social, eso es realmente madurez.
Con amor, Scarlett.
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